Los beneficios de practicar deporte

Todos sabemos que el deporte representa una actividad importantísima para la salud, pero tal vez no todos se dan cuenta de lo eficaz que puede ser la actividad física como medio para prevenir o incluso curar muchas enfermedades. La salud es sin duda uno de los motivos que inducen (u obligan) a practicar deporte en edad tardía, pero no pasa lo mismo entre los jóvenes: de hecho, la diferencia en términos de salud entre un deportista y un sedentario es difícil de ver a simple vista, pero empieza a manifestarse después de los 30-40 años.

Deporte

¿Por qué perder unos años de esperanza de vida solo por pensar que el deporte es aburrido o demasiado fatigoso?

Aquí están los beneficios que comporta practicar regularmente uno o más deportes.

Protección cardiovascular. Las enfermedades cardiovasculares están entre las primeras causas de muerte en los países occidentales. Practicar deporte correctamente significa prevenir estas enfermedades reduciendo significativamente los factores de riesgo.

En particular, hacer regularmente actividad fisica:

  • baja la tensión arterial;
  • aumenta la eficiencia cardíaca y, consecuentemente, reduce los latidos al descansar;
  • aumenta el nivel de colesterol HDL (colesterol “bueno”) reduciendo el riesgo cardiovascular;
  • reduce los triglicéridos en sangre;
  • baja la viscosidad de la sangre, reduciendo el riesgo de trombosis.

Corazon

Mantenimiento del peso corpóreo. La actividad física comporta el consumo de calorías, y por lo tanto facilita el mantenimiento o la obtención del peso ideal. Obviamente el deporte en sí no es suficiente: hay que cuidar la alimentación de todas maneras, porque cuando el metabolismo empieza a ralentizarse se tiende a engordar más facilmente. Mantener el propio peso ideal permite prevenir las enfermedades cardiovasculares, proteger las articulaciones y reducir las probabilidades de desarrollar tumores.

Peso corporeo

Refuerzo de las articulaciones. La actividad física, si se practica correctamente, aumenta de manera exponencial la eficiencia de músculos y articulaciones, favoreciendo la prevención de los dolores típicos de las personas mayores (como dolor de espalda y artrosis). Además comporta el aumento de la densidad ósea, lo cual es un factor muy importante para la prevención de la osteoporosis.

Deporte y articulaciones

Control hormonal. La actividad física medianamente intensa y constante ejerce el control sobre los niveles de glucemia, reduciendo las necesidades de insulina y alejando el riesgo de diabetes de tipo 2. Los ejercicios anaerobios – que se caracterizan por esfuerzos intensos pero de corta duración como por ejemplo las arrancadas, la carrera rápida, los saltos, el levantamiento de pesas – estimulan la producción de la hormona del crecimiento, que suele bajar con la edad, ejercendo así una acción antienvejecimiento. Es más, durante y después de la actividad deportiva se producen endorfinas que aportan una sensación de bienestar al individuo, reduciendo el estrés.

Control hormonal

Retraso del envejecimiento. La consecuencia lógica de los beneficios de practicar una actividad física regularmente es el retraso del envejecimiento: está claro que un sujeto delgado, con un sistema cardiovascular eficiente, poco estresado y con articulaciones fuertes vive más en forma y tiene una media de vida más larga que un sujeto sedentario. Sin embargo, además de esto existe también una correlación directa entre retraso del envejecimiento y actividad física: de hecho, los investigadores de la Universidad de Misisipi y de la Universidad de California han analizado los datos de los telómeros – porciones de ADN que se encuentran entre una extremidad y otra de los cromosomas, cuya longitud es proporcional al envejecimiento – de 6.500 adultos, observando que los individuos de mediana edad que solían entrenarse mostraban una longitud reducida de los telómeros en comparación con los individuos que no solían entrenarse; la pérdida de telómero era particularmente reducida en los atletas mayores, que habían practicado actividad deportiva durante muchos años.

Viejas

Acción psicológica. Hemos visto hasta ahora los beneficios de los deportes sobre nuestro organismo. Sin embargo, la actividad física ejerce también una acción psicológica importantísima: quien hace deporte debe someterse continuamente a pruebas de eficiencia física (los entrenamientos) que llevan al aumento de la fuerza de voluntad y de la resistencia, como primer efecto psíquico. Esto aumenta también la confianza en uno mismo y la autoestima, llegando a ser más fuertes mentalmente y no solo físicamente. También se ha observado que los efectos positivos sobre el humor se manifiestan inmediatamente, es decir al terminar una sesión de entrenamiento, en los sujetos que han sido sedentarios por mucho tiempo.

Acción psicologica

 

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