Meditación. ¿Solución a desequilibrio?

La meditación tiene una gran importancia en la medicina china porque esta ve el estrés y la enfermedad como una forma natural de decir que estamos desequilibrados. Toda nuestra vida se rige por la interacción de dos fuerzas dinámicas conocidas como el yin y el yang. Son dos fuerzas opuestas entre sí, nunca iguales, pero que giran juntas en armonía. El yang es una fuerza ascendente, mientras que el yin es descendiente. El desequilibrio empieza a afectar a nuestra salud, sueño, emociones, concentración y relaciones.

El balance se puede restablecer siguiendo un estilo de vida simple basado en una buena alimentación, un contacto con la naturaleza y meditación.

En particular, para mejorar nuestra salud, podemos profundizar en:

 Entrar en contacto con la naturaleza: Caminar y absorber la energía vital de la naturaleza.

  1. Nutrición: Tomarnos el tiempo para comer comida saludable siguiendo la medicina china en lugar de picotear.
  2. Agua: El agua pura nos ayudará a eliminar las toxinas negativas.
  3. Trabajo corporal, centrado en la atención de un cuerpo de un trabajador permite una relajación sin preocupaciones y suelta las manifestaciones físicas del estrés.
  4. Qi gong médico: Los practicantes se especializan en reconocer muchas caras de la disonancia y en llevar a cabo un balance de la energía vital del cuerpo.
  5. Clases de tai chi y qi gong: Esos movimientos ayudan a equilibrar nuestro cuerpo, mente y espíritu, de tal forma que podamos reconocer la disonancia antes de que se nos vaya de las manos.

 Entre esas actividades, la más conocida es la meditación, pero existe generalmente un desconocimiento de la misma. La meditación está diseñada para unir el yin y el yang y permitir la formación de una mente más fuerte y una conexión corporal. Ciertamente, han de estar conectados para promover una mente, cuerpo y espíritu sanos.

Puede ser una buena forma de mejorar tu forma de vida intentando llevar a cabo nuevas actividades y manteniendo un contacto con la naturaleza y tu cuerpo.

 Fuente: www.tinybuddha.com

 

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