La paciencia: la clave del éxito en la vida

En la época de los ordenadores y de las respuestas rápidas, todo el mundo tiene prisa. Gracias a las nuevas tecnologías la gente se ha acomodado y hecho más perezosa. Queremos ser ricos, famosos y guapos sin esfuerzo. Casi todos queremos encontrar rápidamente un trabajo fácil, pero con un buen salario. Mucha gente quiere un cuerpo maravilloso y prefiere sacar provecho de la cirugía plástica que hacer ejercicios. ¿Por qué? Porque es la manera más rápida y más fácil. Hoy en día se nota esta tendencia en los modos de vida: se quiere lograr un éxito sin esfuerzo, de cualquier manera.

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La paciencia: la clave del éxito en la vida

Sin embargo, el verdadero éxito se logra lentamente y con dificultades. Tienes que abandonar tu zona de confort. Miremos como ejemplo a los deportistas. Ellos logran resultados no sólo gracias al entrenamiento, sino a su talento innato o predisposiciones genéticas. El factor más importante es la paciencia y aunque erremos hay que perseverar para alcanzar el objetivo.

 

La paciencia es la característica que todo deportista debe aprender. Es cierto que no es fácil trabajar toda la vida para que algún día tus sueños se cumplan. Es obvio que en el camino muchas dificultades, por ejemplo: mudarse a otra ciudad o país sin padres o amigos, la falta dinero, la falta tiempo para estudiar, más todas las dudas que surgen. Otro ejemplo son las debilidades: “como tengo una contusión por tercera vez en este año, es mejor si vuelvo a casa, echo de menos de mi familia y no me puedo cuidar a mi mismo…

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La paciencia: la clave del éxito en la vida

Claro estos son sólo algunos ejemplos y existen más adversidades. Miles de deportistas acaban consiguiendo sus sueños. No obstante, la clave del éxito es despertarse cada día luchando. Poco a poco, los deportistas aguantan los obstáculos y logran triunfar.

En la vida, como en el deporte, si tenemos un objetivo, tenemos que esforzarnos. Da igual si es un objetivo relacionado al trabajo o con la vida personal. Las cosas más valiosas no son las cosas fáciles de lograr. Si lo fueran, todo el mundo las tendría. No podemos tener miedo de cometer errores, es normal en el camino hacia el éxito. La paciencia es la clave. Tenemos que saber que para disfrutar del precio de nuestro esfuerzo, no son suficientes horas o días, sino meses o incluso años. Lo más importante es que no debemos rendirnos, sino entregarnos a nuestro objetivo para no dormir en nuestros laureles.

 

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